
Los días son irregulares, templados invitando a llenar las terrazas y pasear tomando el sol, o fríos , ventosos y lluviosos animándonos a quedarnos en casa tejiendo y leyendo pegados a la estufa.

Fuimos al campo y Neku disfrutó subiéndose como si fuera una gatita a lo mas alto de los muros y los tejados. Debe ser una delicia cambiar de perspectiva y ver el mundo desde lo alto.